Los productores de aceite de palma harán oír su voz

06/2016
En el primer semestre del año, Solidaridad no solo participó en la creación del Grupo Consultivo para América Latina de la Mesa Redonda para el Aceite de Palma Sostenible –que le permitirá a la región hacer parte de los procesos de toma de decisiones del sector–; además, María Goretti, Gerente de...

En el primer semestre del año, Solidaridad no solo participó en la creación del Grupo Consultivo para América Latina de la Mesa Redonda para el Aceite de Palma Sostenible –que le permitirá a la región hacer parte de los procesos de toma de decisiones del sector–; además, María Goretti, Gerente de Palma de la organización en Colombia, fue elegida copresidente del grupo.

 

Doce países de Latinoamérica producen aceite de palma. Aunque es un cultivo relativamente nuevo en la región, hace 50 años llegó a posicionarse con fuerza entre agricultores que durante generaciones se dedicaron al banano, al café o al cacao. Fue una gran oportunidad para ellos, quienes encontraron en este polifacético producto una alternativa económica atractiva que les podría dar la posibilidad de crecer en un sector cada vez más sólido a nivel mundial.

 

En las últimas cinco décadas, el aceite de palma latinoamericano ha adquirido importancia global: el 5% de la producción mundial procede de Colombia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Venezuela, entre otros países del sur del continente. Sin embargo, la región no solía ser tenida en cuenta en la toma decisiones relevantes para el sector, como aquellas que tenían entre sus manos los miembros de la Mesa Redonda para el Aceite de Palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés).    

 

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Aunque cinco conferencias latinoamericanas de la RSPO se han llevado a cabo en diferentes países de la región, las decisiones definitivas se toman en el sureste asiático, a varias horas de diferencia. A América solo llegaban notificaciones con conclusiones. No había ni voz ni voto a este lado del océano. Por esta razón, el año pasado se asignó un representante de Latinoamérica para la RSPO: el ecuatoriano Francisco Naranjo. Desde su nombramiento, Naranjo impulsó, como parte de su estrategia de trabajo, la creación de un Grupo Consultivo para América Latina (GCAL) que haría parte activa de la toma de decisiones de la RSPO. Ahora, desde el sur y el centro del continente, los productores de aceite de palma harán oír su voz.

 

Latinoamérica atraviesa el océano

 

Siete de los 17 países mega diversos del planeta se encuentran en América Latina. Es una región privilegiada, llena de bosques tropicales, tierras fértiles y especies endémicas. Adicionalmente, cuenta con una frontera agrícola que podría ser la respuesta para satisfacer la demanda alimentaria de una población en continuo crecimiento que, para 2050,  llegará a nueve billones de habitantes. Es una región rica, pero a la vez vulnerable, que debe protegerse. Por esta razón, es necesario que los productores desarrollen prácticas sostenibles que les den estabilidad económica y social mientras cuidan el medio ambiente y garantizan recursos para la generaciones presentes y futuras.

 

Dada su importancia, era clave que la región tuviera voz en la RSPO, donde se deben tener en cuenta los diversos contextos locales para alcanzar una producción y un consumo mundial de aceite de palma sostenible. Los obstáculos que afrontan los agricultores en el sureste asiático y las leyes que los regulan son diferentes a aquellas barreras y normativas que determinan el trabajo de los productores latinoamericanos, así que en cada región se deben preparan propuestas y planes de acción diferentes que verdaderamente faciliten el camino del sector a la sostenibilidad.

 

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El Grupo Consultivo se creó a finales de enero de este año y lo conforman 20 miembros de diferentes ramas relevantes para el sector: productores,  extractores, federaciones, gremios y organizaciones no gubernamentales.  Entre febrero y marzo se nombraron dos presidentes, uno que representa a los productores, José Roberto Montenegro de la productora de aceite de palma Agrocaribe, y otro que representa a las ONG, María Goretti de Solidaridad.

 

“Este nombramiento es un reto muy interesante –cuenta Goretti–. Tengo un compromiso enorme para dar a conocer la realidad de los productores, para defenderlos, para idear soluciones para ellos y para transmitir sus inquietudes, ya que aún hay muchas dudas y desconocimiento del estándar del aceite de palma sostenible. Desde esta posición puedo ver las necesidades del sector, ya no solo en un país, sino en toda la región, así que podemos conformar una masa crítica para que el estándar llegue a ser realmente aplicable en Latinoamérica”.

 

La RSPO se organiza a través de tres grupos temáticos entorno a los cuales trabaja a lo largo del año. Por esta razón, en la más reciente reunión del Grupo Consultivo, se eligieron delegados para cada uno de esos grupos: Juan Carlos Espinosa representará a Latinoamérica en el grupo de Biodiversidad; José Roberto Montenegro, en el de Gases efecto invernadero, y Jan Pierre Jarrín, en el de Pequeños productores. El ideal es que, al menos una vez al año, cada uno de estos comisionados asista a las reuniones en el sureste asiático para que se tomen decisiones realmente informadas sobre todos los países productores de palma en el mundo.

 

 integrantes del grupo consultivo

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