NUEVO ESTUDIO REVISA EL EFECTO DE LA RENOVACIÓN EN PEQUEÑOS CAFICULTORES

07/2018
Con este análisis se espera generar propuestas de acción para mejorar la efectividad de la renovación.

La práctica de la renovación, combinada con una buena variedad, la densidad adecuada y un plan de fertilización acorde, constituyen la “columna vertebral” para mantener la productividad del cultivo. Pero la renovación es una práctica que deman a recursos importantes de inversión y afecta el flujo de caja en el corto plazo. Cuando no se realiza de manera adecuada y oportuna es posible que sus resultados no alcancen los beneficios esperados en términos de producción e ingresos para el caficultor.

 

Por eso decidimos recorrer 97 fincas en Quinchía, Guática, Mistrató, Pueblo Rico (Risaralda), Concordia (Antioquia) y La Unión (Nariño) y revisar cómo se estaba implementando la práctica y si tendría no

beneficios para el caficultor.

 

Para definir si un árbol tenía alto, medio o bajo potencial de producción se observaron los siguientes parámetros:

 

  • Apariencia general del árbol.

  • Estado de desarrollo (número de cruces por tallo, hojas en ramas).

  • Anclaje del árbol.

  • Estado fitosanitario.

 

En los 97 lotes de renovación evaluados se encontró que el 26% de los sitios son improductivos o presentan árboles con bajo potencial de producción. Estos sitios poco o nada contribuyen a la productividad del

lote, a pesar de que reciben un manejo por parte del agricultor (desyerbas y fertilización principalmente).

 

Casi el 80% de los lotes evaluados presentan más del 10% de sitios improductivos o con plantas que tienen bajo o medio potencial de producción.

 

Solo el 21% de los lotes evaluados reúnen criterios de calidad de la renovación que les permiten tener un nivel de productividad óptimo.

 

Las pérdidas de sitios variaron entre 2,5% (lotes con muy bajas pérdidas de población) y 84% (lotes con pérdidas exageradamente altas).

 

Las principales causas de pérdidas son :

  • condiciones inadecuadas de suelos, principalmente encharcamientos y lotes en filos (26,9%),

  • enfermedades en renovaciones por zoca (23,1%),

  • retrasos en el manejo de arvenses (19,2 %),

  • problemas de colino (16,7%)

  • exceso de sombrío por cultivos asociados (plátano) o árboles de sombra (11,5%).

  • problemas por fertilización solo el 2,6%.

 

Recomendaciones

 

Al emprender un programa de renovación y establecimiento de la plantación, los caficultores deben mantener una densidad adecuada de plantas hasta la cosecha y garantizar el establecimiento de plantas con buen desarrollo para alcanzar un alto potencial de producción; sin embargo, en muchos casos el manejo que hacen a los lotes no les permite lograr los resultados esperados.

 

Si el caficultor no está dispuesto o no cuenta con los recursos para garantizar estos resultados no debería emprender la renovación pues, de no hacer bien la labor, va a obtener producciones similares o incluso inferiores a los lotes viejos, con costos de producción más altos.

 

Con este análisis de caso esperamos generar elementos de diálogo que conduzcan a propuestas de acción para mejorar la efectividad de la renovación en fincas que presentan condiciones similares a las descritas en los lotes visitados.

   
noticias

QUIERO MANTENERME INFORMADO